Inseminación Artificial con semen de Donante (IAD)
 
 
  La técnica es idéntica a la IAC pero en este caso se realiza con semen de un donante previamente seleccionado por el equipo biomédico de acuerdo a Ley de Reproducción Asistida.

Está indicada en casos de factor masculino severo, aunque actualmente gracias a la ICSI, las indicaciones se han restringido a los casos de enfermedades hereditarias, incapacidad de los testículos para producir espermatozoides, e inseminación en mujeres sin pareja que quieren acceder de esta forma a la posibilidad de una maternidad.

El semen del donante se recoge y se almacena durante 6 meses antes de su utilización para confirmar la negatividad de las pruebas serológicas (Hepatitis B, Hepatitis C, VIH, Sífilis ...) evitando así la transmisión de ETS.

El semen es descongelado y procesado para seleccionar los espermatozoides de mejor calidad y luego se depositan en el útero gracias a la cánula de inseminación.